A pesar de las adversidades, en las últimas décadas, el rol social, productivo y cultural de la mujer campesina en Honduras ha cambiado gradualmente. Es innegable que su participación en actividades generadoras de ingreso en las zonas rurales ha aumentado. Para el caso, según datos oficiales, el 25% de los hogares en las zonas rurales del país son encabezados económicamente por mujeres. Son miles las mujeres hondureñas que en las zonas rurales, sin apoyo alguno del Estado, son capaces de mantener a su familia.